"Esta historia existe desde el principio de los tiempos, donde los guerreros de la Luz y la Oscuridad desatan una gran guerra..."

Los siguientes escritos provienen del Libro Negro de Lam Esen (1)

“El Amanecer: Anu y el Dragón

Antes del principio estaba el vacío, la nada. Sin Carne, sin Roca. Sin Aire, sin Calor. Sin Luz, sin oscuridad. Sin nada excepto una Unica Perla Perfecta.

Un poderoso e indomable espíritu soñaba en el interior de la Perla: Anu, El Primero. Hecho de refulgente diamante. Anu era la Suma de todo: bien y mal, luz y oscuridad, físico y místico, alegría y tristeza… todo ello reflejado en las cristalinasfacetas de su silueta.

Sumido en su estado onírico eterno, Anu estudió la miríada de facetas que lo componían y buscando alcanzar la pureza y la perfección, expulsó todo mal de su interior.

El AmanecerToda disonancia desapareció, pero ¿qué pasó con los aspectos de su ser que fueron expulsados? ¿Qúe fue de sus facetas oscuras, del odio y el orgullo? No podía permanecesr separadas ya que las partes se sienten atraídas por el todo. Todo fragmento busca el conjunto. De modo que dichas facetas discordantes se unieron y formaron La Bestia. El Dragón. Tahamet era su nombre y las fauces de sus siete cabezas expiraban muerte y oscuridad infinitas. Las facetas que Anu expulsó eran lo único que componía al Dragon y su suma se tornó en un único mal. El Primer Mal, del que nacería todo lo maléfico y que con el tiempo poblaría la existencia.

A pesar de ser dos seres distintos, Anu y el Dragón estaban unidos al interior de la Perla. En su interior lucharon el uno contra el otro por eones en una infinita batalla de luz y oscuridad.  El guerrero diamantino y el Dragón de siete cabezas demostraron estar igualados.  Sin embargo tras milenios de lucha les empezaron a fallar las fuerzas y ambos se dispusieron a lanzar su golpe final. la energía producida por la furia de los combatientes provocó una violenta explosión de luz y materia que dio origen al universo que nos rodea.

Todas las estrellas del cielo y la oscuridad que las une. Todo lo que tocamos, todo lo que sentimos. Todo lo que sabemos, todo lo desconocido. Todo continúa noche y día, en las idas y las venidas de las mareas, en la destrucción del fuego y la creación de la semilla.

Todo lo que percibimos fue creado por la muerte de Anu y Tahamet, el dragón.

El AmanecerEn el epicentro de la realidad yace el Pandemónium, la cicatríz del violento alumbramiento del universo. En su caótico centro se encuentra el corazón de la creación, una ciclópea joya sin igual: El ojo de Anu, La piedra del Mundo. Es la piedra funcional de todo tiempo y lugar, un nexo de realidades y grandes y nefables posibilidades.

Anu Tahamet ya no existen, pero sus distintivas escencias permearon el universo naciente para convertirce en los cimientos de lo que hoy conocemos como los Altos Cielos y los Infiernos Abrasadores.

La brillante columna vertebral de Anu cayó en la oscuridad primordial y allí se enfrió y ralentizó. Mediante un proceso que duró incontables eras se transformó en el Arco Cristalino, alrededor del cual tomaron forma los Altos Cielos.

Aunque Anu ya no estaba, el Arco santo conservó parte de su resonancia. De él emergieron varios espíritus, brillantes ángeles de luz y sonido, la personificación de los aspectos virtuosos del Primero.

No obstante la belleza y la gracia de este brillante reino, carecía de la perfección del espíritu de Anu. El se encontraba ahora más allá de este universo, un paraíso del que nada se sabe, pero que quizá sea el mayor secreto de la creación. Ansiado pero inimaginable.

Mientras el paraíso se templaba en el espacio, los negros humeantes restos de Tahamet cayeron en la oscuridad más baja de la realidad, y de su pútrida carne surgieron los reinos de los Infiernos Abrasadores. Las siete cabezas del Dragón se tornaron en los siete demónios y los tres más fuertes recibieron el nombre de los Demonios Mayores. Junto a sus cuatro hermanos menores gobernaron las voraces hordas demoníacas que surgían como gusanos de las yermas profundidades de los Infiernos Abrasadores.

Así fue como todo empezo…

Con el tiempo los Señores del Infierno y los Ángeles del Paraíso se encontraron y pelearon, la batalla rugió de forma incesante, tanto que recibió el nombre del conflicto eterno. Está escrito en el Libro de las Largas Sombras que el conflicto eterno se extenderá de forma perenne por varios planos de existencia, hasta que nuevos misterios, desconocidos incluso por ángeles y demonios, salgan a la luz…


“Notas”

(1) Lam Esen fue un sabio de gran reputación ilustrado en el misticismo y folclore skatsimi. Durante su vida reunió grandes cantidades de conocimiento desde diferentes lugares extrayendo la escencia de la historia desde distintas fuentes.  (En Diablo II,  Acto III el cuarto Quest corresponde a la “Búsqueda del Tomo de Lam Esen”.)

 

2 comments

  1. Cuando lei este libro me gusto mucho, lastima que salga tan caro traerlo a chile.

  2. Padrino Charly

    Super bien, todo comienza apartir del amanecer…